Vivian Grace Schevchenko

A los padres de Vivian Grace les dijeron que iba a ser niña, y para cuando descubrieron que había sido un error ya habían decidido su nombre y habían pintado su habitación de rosa. Aun así, esto no fue lo más atípico que ocurrió en su infancia, ya que nació en el pueblo de Teverga, Indiana, donde casi todos los habitantes son hombres lobo de nacimiento.

En el instituto salió con una chica llamada Rebecca que le prestó sus libros de bell hooks y lo inició en el feminismo y el activismo de justicia social. Esta relación lo cambió muchísimo, y cuando rompieron después de la graduación fue muy duro para él, aunque siguieran siendo amigos.

Buscando una manera de superarlo se fue a Ucrania para conocer los orígenes de su familia, y lo que iba a ser una visita de un mes acabó convirtiéndose en un viaje de mochilero por Europa durante dos años. Durante este tiempo Vivian tuvo que aprender a desenvolverse en el mundo “común”, principalmente aprender a disimular sus características lobunas y a no ser descubierto, además de encontrar trabajos que le ayudasen a mantener esa vida, ya que sus padres no podían permitírselo con lo que ganaban en el negocio familiar, y aprender a defenderse en otros idiomas, muy pobremente.

Cuando regresó a Teverga fue un alivio el poder volver a su normalidad, y no tener que preocuparse por esconder lo que era, además de la libertad para salir a corretear por el pueblo en luna llena. Pero por otro lado la vida tranquila en el pueblo significaba tener que adaptarse a horarios y una rutina, y eso era algo que generalmente no llevaba demasiado bien. Sus padres intentaron matar varios pájaros de un tiro colocándolo en la panadería como dependiente y aunque iba tirando, la cosa no iba lo que se dice demasiado bien. Así que cuando Cale apareció con su nueva vocación de Agente de Campo Para Relaciones Exteriores se dio cuenta de que era una manera estupenda de ganarse la vida de una manera que era de todo menos aburrida y monótona, y además le permitía ayudar a los demás y estar junto a su hermano, que no solo es un hombre lobo como él sino también su mejor amigo.