Stephen Hiatt

La madre de Stephen consiguió la nacionalidad norteaméricana tras casarse con Brad Hiatt, pero éste tuvo que dejar su trabajo en la Agencia, por la norma que impide a los miembros de la CIA tener relaciones sentimentales con extranjeros.

Después de aquello, Brad comenzó a dedicarse a la seguridad privada para empresas, y su madre encontró trabajo en el Smithsonian, encargándose mayormente de la cesión de obras por parte de otros museos en Europa.

Desde niño Stephen fue un chico muy despierto y demostró tener una excelente capacidad para los idiomas. A parte del sueco (que aprendió de su madre) y el inglés, en su primer año de universidad decidió matricularse en filología y para cuando se graduó hablaba alemán, español, ruso, árabe y algo de italiano (en la actualidad, además, estudia chino (????)).

Dado su historial familiar y sus actitudes, la Agencia no tardó en tratar de reclutarle. Tenían los suficientes registros de su familia, como para no tener que investigarle mucho más de lo que ya lo había hecho, y un joven con un amplio dominio de varias lenguas era la pasta ideal para cocinar un buen agente de campo.

Durante su formación en la granja, Stephen conoció a Dana y tuvieron lo que puede llamarse una relación. Al acabar ella fue a para a Seguridad Nacional y el National Clandestine Service [No sé como traducir esto sin que quede fatal]. A pesar de trabajar en áreas distintas y con información clasificada, Dana y Stephen siguieron viéndose, incluso llegaron a compartir piso. Fuera de Langley, no se hablaba de trabajo, y con esa sencilla norma, que por otra parte era una orden directa, se llevaban bien.

Era una relación perfecta. Cada vez que uno de los dos tenía que viajar por un operativo, no tenía que darle explicaciones al otro. Incluso si el operativo duraba meses, no tenían porque mantener una tapadera el uno con el otro. Es más fácil mantener a una chica, si ella sabe que no puedes llamarla (????).

Stephen acostumbraba a viajar mucho a Europa, y en los últimos años también a Afganistán. El caso es que en las últimas misiones en Alemania, había estado viéndose con una informadora. En los últimos seis meses habían pasado de compartir información, a compartir la cama. Stephen se decía así mismo que era solo trabajo y no tenía porque estropear su relación con Dana, pero no debió de convencerse demasiado así mismo porque al regrasar a casa de nuevo la pidió en matrimonio.

Se casaron. Todo iba bien, pero dos días después ella no estaba. No había dicho nada, y pensó que se trataría de un operativo imprevisto, pero sus jefes tampoco sabían nada. No es que sus jefes supieran cosas pero no pudieran decirlo, es que fueron a preguntarle a Stephen. Incluso tuvo que pasar el polígrafo en tres ocasiones con respecto al tema de la desaparición de Dana. Se escucharon muchos rumores sobre porque se había ido, desde la infidelidad al robo de información sensible para Seguridad Nacional. El caso es que Stephen fue finalmente apartado de sus misiones en Europa y seleccionado como agente de campo para localizar y atrapar a su esposa, Dana L. Haugthon.