Silver McVinnie

Silver tiene veinte años, es la hija de un joven recluta y su novia adolescente. O de un vendedor de caravanas de Arizona. O huérfana de padre y madre y educada en un internado de monjas. Realmente, nadie lo sabe seguro, a cada uno que le pregunta le dice una cosa distinta cada día. Lo único que es un hecho es que vive en una autocaravana en la que guarda su colección de armas, munición y explosivos, y sus magnum con culata de plata son sus más preciados tesoros. Vive de la venta de demonios muertos, ya sean enteros o por partes, cenizas de vampiro, antiguas reliquias robadas en mausoleos, encargos para la mafia de la medicina tradicional asiática y subastas en eBay.

Tiene una excelente puntería, a veces la atribuye a poderes sobrenaturales o brujería pero seguramente esté mintiendo.

Desde que conoció a Malachi mientras intentaba robar huevos de demonio aivilo para unos homeópatas nepalíes, ha viajado con él por el sur de norteamérica, utilizando su ayuda para dar más y mejores golpes. Después de un par de meses llegaron a Sunnydale, conocido nido de seres infraterrestres, con la intención de matar unos cuantos y subastar sus vísceras

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