Rhett Lefèvre

Rhett no sabe ni en qué parte del mundo nació. Pero la última vez que vio a su familia fue en alguna parte de Virginia.

Los orígenes de su tradición familiar le son inciertos a él y, aunque se ha separado de ella a edad muy pronta, ha pasado buena parte de su vida investigando, intentando comprender… Por lo que sabe, podría remontarse hasta unos antepasados llamados Funar, en romanía, o Kasun en croacia… Pero lo que sabe a ciencia cierta es que se han movido mucho, se han mezclado, camuflado y expandido… Hay varios apellidos a los que salpica, sobre todo en Estados Unidos y en Europa, y podrían considerarse “familiares muy lejanos”. En las últimas generaciones, su rama del árbol genealógico han recorrido sin descanso toda América del norte, desde México a Canada.

La tradición de los Lefévre es la caza. Rhett no sabe como se inició ni el por qué. Pero recuerda como desde pequeño le enseñaban los fundamentos: Toda criatura sobrenatural es una bestia diabólica. Los Lefévre cazaban especialmente garous y licántropos, en su lógica de que, aquel que se camuflaba con bestias, no era si no una más, pero con el peligroso intelecto de un humano para actuar con maléfica astucia. De hecho, se explicaban unos a otros un mito en que, el mismo demonio fue quien dio a los humanos el poder de camuflarse entre bestias y por tanto, los cambiantes y los licántropos eran señalados por el demonio mismo como parte de su ejército. No tenían… o mejor dicho, no tienen compasión alguna y no hacen distinciones. Pero como se mueven en pequeños núcleos familiares, pasando la tradición de padres a hijos y sin parar demasiado en un mismo lugar, nunca han llamado demasiado la atención para otros en el gremio. El mundo está lleno de cazadores por cuenta propia, por venganza, por justicia, o por simple ambición.

Mucho antes de que Rhett naciera ocurrió algo durante una cacería en un campamento donde sabían que se refugiaba una familia de licántropos, pero nadie llegó a saberlo. Su padre hizo un trato para ocultar lo ocurrido y si bien el demonio que despachó el deseo tenía razones de sobra para no querer ayudarle, tenía también sus motivos para hacerlo. Más adelante le pediría un pequeño favor, algo a cambio… es lo que dijo y el padre de Rhett estaba lo bastante desesperado para no darse cuenta de las implicaciones. Y se olvidó completamente de ellas hasta que Rhett tuviera doce años y su hermano pequeño Graham siete.

Ese año, en la noche anterior a la luna llena del mes de julio, su familia salió antes del anochecer a tomar posiciones en los bosques. Rhett se quedó en la casa que ocupaban entonces, junto con su hermano, un par de primos y la persona que se encargaba de cuidar de los chiquillos, aunque Rhett no recuerda gran cosa de quienes estaban en la casa esa noche. Todo lo que recuerda es que se fueron a dormir a sus respectivas habitaciones pero a la mañana siguiente amaneció en el bosque sin ropa, sucio y cuando quiso volver a casa, se encontró con su familia llorando la muerte de su hermano. Y lo culpaban a él. Aunque nunca encontraron más restos que su ropa rasgada, varios destrozos incluyendo la ventana, y sangre.

Después de mucho llanto e indignación y preguntarse cómo podía haber pasado, su propia familia intentó ejecutarle. Rhett consiguió escapar y lleva huyendo desde entonces, los primeros años confundido, y poco a poco su carrera ha sido a medias por la superviviencia y a medias por saber qué ocurrió, cómo acabó convirtiéndose en lo que su familia cazaba. Por qué. Su padre se suicidó esa misma noche, pero él no llegó a enterarse hasta 4 años más tarde. Desde entonces, Rhett se mantiene lo bastante lejos de ellos para no pensar en ser cazado o tener que defenderse y matar a ningún otro miembro de su familia, incluso si son cazadores.

Su vida la ha dedicado a viajar y a intentar encontrar una respuesta. Fuma, bebe y no tiene especial cuidado con su salud ya que piensa que no va a durar mucho de todos modos, aunque ya lleva diecisiete años sobreviviendo por su cuenta. También odia ser lo que es; los primeros años de su vida los pasó aprendiendo que aquellas eran bestias engendradas por el mismo demonio.