Quinn Lashley

NQuinn Lashley.
Imagen del PBAlexa Chung
Edad: 23 
Procedencia: Londres
Raza: Atmintis
Poder o poderes: Típicos de la raza. Quinn tiene un buen dominio de ellos. 
Historia: Al igual que su hermano mayor, no es que se diga que Quinn naciese en la mejor de las familias, aunque si tuvo más ventajas que el, al nacer siendo Atmintis. Su hermano no nació con los poderes de su raza, al contrario que ella y eso la predispuso a tener una relación más estrecha con su madre. Quinn no fue una niña particularmente cariñosa, aunque con su madre era otra historia. Le gustaba estar con ella, entrenar sus poderes y en general saber que tenía un vínculo especial con ella que su hermano no podía tener. Nunca conoció a su padre, pues, al igual que Elric, fue una persona aleatoria de la que su madre nunca le habló, y ella tampoco se molesto en averiguarlo. No necesitaba un padre, a fin de cuentas. A día de hoy, Quinn mantiene ese pensamiento. En el colegio, Quinn siempre sacó buenas notas y tuvo un comportamiento impecable, siendo una niña muy aplicada, callada y estudiosa, a diferencia de Elric, al que solían expulsar a menudo. Cuando Quinn tenía siete años y Elric nueve, este último encontró a su madre muerta en la bañera. Pese a que Quinn tenía un vinculo muy fuerte con su madre y la quería mucho, al ser una persona tan fría desde corta edad, no le afectó tanto como a Elric, así pues, cuando ella presenció la escena, con su madre muerta en la bañera y su hermano tirado en el suelo, optó por la vía lógica y sacó a su hermano a rastras de la casa. Ella misma les arrastró al orfanato y los inscribió en el. Allí, cuidó de Elric durante la semana que este estuvo sin conocimiento. En el orfanato, Elric se dedicó a leer y Quinn a pintar. Por la noche solían quedar juntos en el orfanato y entrenar sus poderes y Quinn valoraba esos momentos, aunque siguió comportándose igual de fría en cuanto a sus sentimientos y nunca lo admitió. Cuando cumplió los 14, Elric y ella se marcharon del orfanato, y ella usó sus poderes para convencer a su casero de que el piso que tenia en alquiler era realmente suyo. A Quinn no le supuso ningún esfuerzo hacer esto, dado que sus poderes ya estaban bastante desarrollados por ese entonces. Allí vivieron, en aquel piso de Londres durante diez años en los que Quinn apenas abrió la boca, vigilando a su hermano en todo lo que podía, sobreviviendo a base de usar sus poderes e intentando proteger a ambos a toda costa. Alguna vez Quinn consideró usar sus poderes para que Elric dejase de tener pesadillas y olvidase de una vez por todas, pero finalmente decidió que no era quien para meterse en la vida de su hermano sin permiso, y que si no se lo pedía, no pensaba hacerlo. Finalmente y a raíz de esos sueños, Elric decidió que se iban de Londres, para ir a vivir a un sitio que, a ojos de Quinn, estaba perdido de la mano de dios. Aún así, siguió a su hermano hasta Sunnydale, porque a fin de cuentas, era la única familia que le quedaba, al menos que ella fuese consciente de. La relación con su hermano, por parte de Quinn, es bastante seca. Nunca le dice que le quiere, ni muestra ningún aprecio por el, aunque el la tiene en un pedestal. Para Quinn, su hermano no es más que una herramienta, alguien a quien manipular cuando el momento lo requiera. Aún así, y aunque ella jamás lo vaya a admitir, no dejaría que nadie más tocase a su hermano. Si alguien intentase hacer algo a su hermano, ella mataría a la persona que lo intentase. 
Otros datos: 
Un tanto desconfiada.
En sus ratos libres, pinta cuadros, tienen una habitación en el piso destinada a su…”arte”
Fuma. No mucho, pero fuma.
Como cualquier chica normal de su edad, Quinn tiene un algo por la moda. Le gusta vestir bien.
Ella se dejó el apellido porque honestamente, le da igual, y piensa que no hay que huir del pasado, si no afrontarlo.