Olivia Sainte-Marie

Olivia nació y creció en Nueva Orleans en una familia que si bien no nadaba en lujos, podía mantenerse sin pasar por problemas, formada por sus padres, un hermano y la abuela materna. La abuela era creyente y devota del voodoo, y aunque los padres no estaban de acuerdo en que inculcara esas ideas a los niños, algo se iba colando… Era una señora de ideas extrañas y de gran carisma a la que Olivia adoraba con toda su alma, asi que con su fallecimiento ella entró en una depresión que modificó su conducta adolescente para peor y sus notas se vieron muy afectadas por ello.

Apenas acababa el instituto por los pelos y sin nota para optar por una buena carrera y mucho menos una beca para costearsela, decidió entrar al ejercito. Para ella era casi la unica opción y se autoconvenció de que eso era lo que realmente deseaba hacer con su vida. Sus padres no estaban muy conformes, especialmente por la idea de a donde podría acabar yendo y lo que pudiera pasarle,especialmente habiendo pasado por un conflicto hace poco [1]. Sin embargo entendieron que era un paso de responsabilidad por su parte (y que por otro lado tal vez así podria recibir algo de disciplina a ese caracter) e intentaron apoyarla lo posible.

Una vez en el ejercito, pasó años sin entrar en conflictos, pero participando activamente en misiones de ayuda, y su escuadrón participó en las laboras de ayuda y rescate tras el paso del huracan Mitch en 1998. De entre sus compañeros, como todo el mundo, hizo amistades y “otras no tantas”, y conoció a quien sería su marido poco despues, aunque en principio no era ese el plan. Ella se quedó embarazada y vivieron juntos una epoca, pero decidieron casarse pasado algun tiempo por asuntos legales: él pensó que con un hijo en común, no podían arriesgarse a que uno de los dos le ocurriera algo. Y no estaba mal encaminado.

Apenas el niño tenía unos dos años, ambos fueron enviados a Afganistan, de donde volvieron con una malisima experiencia, y tras haber enterrado a un amigo común. Eso y el pequeño les hizo plantearse cosas, sobre a donde dirigir sus vidas. él Intentó seguir en el ejercito pero en puestos “administrativos” y ella, habiendo cumplido varios años con su obligacion y tras regresar de una “intervención armada”, solicitó su baja para dedicarse al estado de otras formas: el cuerpo de policía. Aquello costó, pero finalmente consiguió si objetivo. Hizo las pruebas e ingresó en el cuerpo de Jacksonville (florida) donde se había mudado con su marido e hijo.

Pero de pronto el gobierno decidió entrar en guerra, una guerra que pedía más y mas reclutamientos conforme pasaba el tiempo. Apenas había comenzado y aunque el gobierno se jactaba de una victoria, se seguían pidiendo soldados y tanto su marido como ella fueron llamados a filas.Primero él y poco después ella. Sabían que eso era una locura e intentaron pedir una eximición del servicio para ella quien era la que se habia alejado del ejercito, pero fue desestimada y se vieron obligados a acudir, dejando al niño en Nueva Orleans con los abuelos.

Él cayó en una explosión y a ella se lo comunicaron cerca de una semana despues, estando en Mosul, aun así, la mantuvieron en servicio hasta que tuvo que sufrir una lesión por “fuego amigo” o “fuego estúpido” como ella definió. Con un agujero de bala en el muslo derecho, un par de medallas, la bandera que había cubierto el ataud de su marido y muchos “lo lamentamos profundamente”, fue enviada a casa de nuevo, ahora si eximida de sus obligaciones “patrioticas”.

No volvió inmediatamente al cuerpo policial, tenía una pierna que curar un test psicologico que no pasaba, así que fue a pasar un tiempo en Nueva Orleans con sus padres y el niño. Acabó traslandándose allí de nuevo, por mantener contacto familiar, que era bueno para ella y para el niño. Fue poco despues cuando el Katrina arrasó casi todo, y ella aprovechó su experiencia para hacer todo lo posible por hechar una mano cuando fue necesario. Casi todo el mundo que conocía fue realojado en otras ciudades y ella, aunque le hubiera gustado luchar por levantar su hogar a lo que fue, se dió cuenta de que no era el lugar para criar a su hijo. Intentó volver Jacksonville, pero las plazas estaban cubiertas, así que intentó diferentes lugares, hasta que recibió una carta del departamento de policía de Sunnydale, un pueblecito soleado de California, en apariencia agradable. Ella y su hijo se mudaron allí hace casi un año, y Olivia empieza a ver que no es tan apacible como parecía, o al menos, no falta trabajo…

[1] La guerra del Golfo en el 91 o así… Ella entró al ejercito en el 93.

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