Oliver Holmes

Oliver Holmes

Edad: Treinta y dos años.

Especie: Médium. Sus campos desarrollados son la telepatía y la retrocognición mediante objetos.

Carácter: Aquel que sólo conozca a Oliver de vista afirmará que es un hombre muy antisocial además de excéntrico en cuanto a sus comportamientos e incluso que es peligroso. Tristemente, no se va muy lejos de la realidad. Su capacidad telepática es muy sensible y es por ello que no le gusta demasiado estar rodeado de gente, le llegan demasiadas cosas a la vez y eso le ocasiona jaquecas además de que le desconcentra lo cual le fastidia más que cualquier otra cosa. Si la gente dice que es violento es precisamente por eso, porque se pega casi todo el día sumido en sus pensamientos y odia que le saquen de allí ya que es una forma de evadirse de las mentes de los demás, encerrarse en la suya. El ser excéntrico en sus comportamientos es debido a que es meticuloso haciendo tanto su trabajo como cualquier cosa, él mismo dice que si algo está mal es que está incompleto y hay que hacerlo bien. Suele ser bastante serio y callado, no obstante, si se llega a encontrar a gusto con alguien se quita la coraza (cosa que ocurre rara vez).

Historia: Nació y creció en Sunnydale haciendo de esta forma que sea cosciente de todo lo paranormal que le rodea siendo que él mismo es un médium, lo que le ayudó bastante para ayudarle a comprender y atar los cabos de todo con tan sólo echar una ojeada a la mente de las personas, hábito que tiene bastante abandonado desde hace muchísimo tiempo a no ser que lo considere extremadamente necesario.

Con el paso del tiempo llegó a descubrir cuantísimo se estresaba estando con las personas y por ello centró sus estudios en ciencias forenses ya que el tratar con cadáveres no le daba tantos quebraderos de cabeza como el hacerlo con personas vivas y de hecho, cuando consiguió trabajo en Nueva York (Donde también estudió), llegaba a pasar más horas dentro de la morgue que con sus compañeros y no sólo en horario de trabajo ya que empezó a hacer horas extras por amor al arte.

El que hiciese eso ayudó a que resolviese varios crímenes, no sólo por examinar los cuerpos sino por el hecho de que a veces miraba los objetos personales que había llevado la víctima al morir y le venían flashes del crimen que luego justificaba con las investigaciones. Sus compañeros, los cuales apenas le conocían de nada y no sabían cómo justificar su comportamiento porque nunca le dijo a nadie que era médium, empezaron a crear rumores en los que indicaban que Oliver pasaba tantas horas con los cadáveres porque era necrófilo y eso llegó a oídos de sus superiores, los cuales en vez de preocuparse por desmentir todo aquello lo trasladaron de nuevo a Sunnydale habiéndose asegurado de que tuviese ya un puesto de trabajo.

Actualmente reside en un piso cercano a la división donde fue destinado, en la que sigue actuando de la misma forma que en Nueva York dándole igual lo que puedan llegar a decir o pensar de él.