Nate Kerry

Nate nació en Sunnydale y su nombre completo es Nathaniel Christopher Kerry, pero no le gusta que le llamen Nathaniel porque así era como todo el mundo llamaba a su padre. Éste falleció hace aproximadamente año y medio en un extraño accidente, cuando él y unos cuantos hombres más cayeron al agua en el puerto de Sunnydale, o según algunos testigos oculares más bien saltaron al mar, y fueron atacados por tiburones u otros animales marinos no identificados. Su madre quedó destrozada por esta pérdida, se refugió en su trabajo, y desde entonces comenzó a pasar mucho tiempo en su oficina y a comportarse con él de una manera fría y distante. Nate sospecha que este cambio en su comportamiento se puede deber a una medicación para la depresión, o quizá incluso a otra clase de drogas.

A raiz de esto, empezó a pasar todo el tiempo posible fuera de su casa, con sus amigos y sobretodo con su novia Marion. Su vida se fue definitivamente a la mierda unos meses después, cuando un día al volver a casa se encontró a una patrulla de policía esperándole para hacerle unas preguntas de rutina. La noche anterior de camino a su casa habían atacado a Marion, le habían herido el cuello con “arma punzante como un tenedor de barbacoa”, y había muerto desangrada. La policía pronto lo archivó como un simple robo más, pero él sabía que no era así. Nunca se lo contó a nadie, pero antes de que pasara lo de su padre había tenido un presentimiento muy fuerte, y esa vez había vuelto a pasarle lo mismo. Además, aunque hace ya un año de esto, no ha parado de tener unas pesadillas terriblemente reales en las que ve como alguien ataca a Marion, pero no lo hace con un arma como dice el informe policial, si no mordieéndola con sus propios dientes afilados.

Antes de sufrir estas pérdidas, Nate era un hijo modelo, sacaba muy buenas notas y nunca les daba disgustos a sus padres, quería ser arquitecto y le encantaba leer, algunos incluso lo considerarían un empollón. Pero vivir unas experiencias tan duras le ha llevado a plantearse lo incierta que es la vida y a decidir vivir cada día como si fuera el último, aunque eso implique saltarse las normas a veces.

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *