Molly Hagerthy

Nombre completo: Molly Eithne Hagerthy
Apodos: Ly, coletas o coletitas (al gusto), Corpse Bride
Raza: Abiyer
Edad: 27 años
Nacionalidad: Irlandesa
Profesión: Trabaja en una pastelería

Perfil Psicológico:

Molly es esa sonrisa pilla eterna, la vitalidad imperecedera y un comportamiento extrovertido, dulce y cercano como si te conociera de toda la vida capaz de reconfortar y no cortarse en mostrar aprecio al resto. Pese a los baches que han perturbado su camino, se ha conservado de una pieza y ha podido seguir manteniendo el encanto que siempre ha poseído intacto en su psique logrando en los últimos tiempos incluso abrirse más al mundo. Empero, sigue siendo una mujer que de primera mano se muestra más tímida y callada, insegura del cómo debería actuar o la impresión que pueda causar, en cierto modo como una niña y es que más de una vez recuerda a una y no solo por esas graciosas coletitas que suele hacerse sino por su mera personalidad.

Es responsable, madura y se esfuerza en aquello que se le es encomendado o cree conveniente pero también posee un lado infantil que su rostro expresivo y posible comportamiento no dejan que pase desapercibido. Con unas ocurrencias más disparatadas que otras, Molly es esa chica risueña, atenta, despistada y amable que parece incapaz de enfadarse o entristecerse. Claro que no es del todo cierto pues como cualquier persona, tiene sus pros y sus contras pero generalmente puede decirse que tiene bastante paciencia y no es de tomarse todo a pecho.

Le gusta servir de ayuda al resto siendo muy servicial e incluso caritativa. Antepone las necesidades de los demás a las suyas propias, tiene iniciativa e imaginación y es una muchacha que aunque sabe cuidarse sola siempre le ha gustado tener a seres queridos cerca en los que apoyarse y no decaer el ánimo siendo en el fondo algo dependiente lo cual tan apenas se esfuerza en ocultar. Es más fuerte de lo que pensaría y procura ver el vaso medio lleno por lo que rara vez puede vérsele más alicaída o apagada.

Peca de demasiado curiosa, un poco torpe y puede que en determinadas ocasiones confiada. Es sencilla y transparente, como puede comprobarse pero cuenta con una peculiaridad que ha ido alimentándose desde que sus poderes fueron liberados. Son como una especie de prontos que le entran, en los que toda su simpatía se desvanece y se vuelve más hostil, sombría y, en definitiva, muy poco Molly. Ni siquiera es capaz de recordar con certeza esos lapsos de tiempo que la sumen en confusión y menos aún de controlarlos. Es como si dejase de ser ella misma, lo cual llega a preocuparla y sospecha que tenga que ver con su verdadera raza. Quién sabe.

Biografía:

Una invernal madrugada nevada en la capital irlandesa, Belfast, llegó al mundo la pequeña y llorona Molly sin siquiera alcanzar el hospital. Su madre dio a luz en el cuarto de contadores en el que decidieron meterla los vecinos que “asistieron” el parto en ese bloque de pisos de mala muerte en el que una amiga, compañera de profesión, la había dejado hospedarse. A diferencia de lo que podría ser un curioso y enternecedor comienzo, los planes eran muy distintos. Su madre, una extranjera que vendía su cuerpo con tan apenas recursos, era demasiado joven e incapaz como para encargarse del bebé pese a los titubeos que al tenerla entre sus brazos surgieron. Mucho dinero había perdido durante los últimos meses de embarazo y debía una suma importante, así que, no cabía alternativa.

La pequeña acabó en un orfanato con dos únicos recuerdos de su madre biológica: el nombre que le dio y una fina cadena de plata de su posesión; puede que la única pertenencia de valor de esta. Año y medio después, fue adoptada por el matrimonio Hagerthy, una pareja de lo más corriente incapaz de concebir un hijo. Su infancia transcurrió sin altercados y con una familia que la quería. Molly era adorable y tierna pero pese a ser sociable también tímida y con dificultades para forjar amistades. En el instituto esto empeoró haciendo que se encerrase en si misma considerada una chica rara por sus peculiares gustos y más de un suceso extraño que la rodeó. Pero debido a que no se separaba de aquella pieza de plata que colgaba en su cuello, no era capaz de descubrir lo especial que efectivamente era.

En esos momentos de soledad se dedicó a desarrollar sus pasiones; la música tocando el bajo y la pintura. No obstante, un buen día (o malo, según se mire) aquella cadena de plata se quebró y con ello el bloqueo de sus poderes. Fue esa mañana en el instituto cuando se desató el caos. Increíblemente, el chico que le gustaba y para el cual estaba segura ser invisible actuaba de un modo completamente diferente, casi podría decirse que algo acosador y por lo cual el repentino desconcierto y temor llevó a su interior a desatar toda aquella luz cegadora en medio de los pasillos del instituto. Afortunadamente, ya había sonado el timbre y casi todo el mundo estaba en clase pero eso no quiere decir que tuviera sus importantes secuelas sobre el muchacho. Molly confundida decidió salir de allí y volvió a casa sin comprender que había sucedido.

Una vez graduada, marchó a Estados Unidos para estudiar en una escuela de arte. Poco después, llegó a Sunnydale y no por mera casualidad. Desde aquél suceso que la marcó y alguno que otro de menor importancia que la acompañó, fue indagando e investigando hasta ir a parar allí y comprobar que podía tratarse de una Abiyer asombrándose al averiguar que incluso tenía la capacidad de sanar. Aquello la aturdió tanto como la alivió dejando de considerarse en parte ese bicho raro que siempre pensó y pudiendo intentar sacar adelante aquello cuando otros en su lugar no lo hubieran tomado tan bien siendo que era un demonio. Finalmente, decidió establecerse en Sunnydale haciéndose un hueco entre los habitantes del lugar.

Curiosidades:

  • Es la bajista de un grupo de música que combina rock y metal, “Zombie Attack”.
  • Adora los dulces por encima de todo. Le encantan y en más de una ocasión ha sufrido las consecuencias del empacho.
  • No es raro que una artista como ella valore también el arte plasmado sobre la propia piel. Diversos y variados tatuajes recorren su cuerpo.
  • En ocasiones llega a tener algún que otro problemilla con el tema de sus poderes y el manejarlos debido a su tardío descubrimiento y el que no contase con alguien que pudiera ayudarla una vez desvelada su naturaleza.
  • Puedes encontrártela en el lugar más inesperado realizando alguna de sus obras como artista amateur, nadie controla en qué momento acabará llegando la inspiración divina.
  • Comparte casa con varios de los integrantes de “Zombie Attack”.
  • Una vez le dio por probar carne cruda. Curiosidad, ya sabes, para qué preguntar.
  • Se podría decir que Molly es bastante flexible como así lo demuestra en conciertos durante los cuales suele hacer el puente o la araña, una peculiar práctica por la que se le reconoce así como el soler vestir semejante a una colegiala. Un Angus Young versión femenina en ese aspecto.