Meresankh-Tashakheper

Meresankh-Tashakheper

Los dos son nombres, no tiene apellidos. Cuando necesita dar un apellido usa uno falso, últimamente utiliza Khaled.
Edad: más de 3000 años, aparenta veintialgo.
Procedencia: Egipto (antigua Tebas)
Raza: Akh
Poder o poderes: los propios de un akh

Historia: Hija de un rey y una de sus esposas secundarias, Meresankh tuvo una infancia tranquila en la villa de su madre. A los catorce años se casó con el príncipe heredero Menmire, séptimo en la línea de sucesión al trono. Su marido era su hermano por parte de padre, como era la norma entonces; las hijas del faraón no eran consideradas posibles herederas de la corona pero sus descendientes varones sí, por lo tanto era muy raro que una princesa se casara con alguien de fuera de la familia real para evitar conflictos en la sucesión, o que alguien de sangre impura pudiese llegar al trono.
Menmire era supervisor de las caballerizas del rey, y Meresankh se dedicaba principalmente a tareas religiosas y a atender su hacienda. Tuvieron tres hijas, de las cuales solo superó la infancia la más pequeña, y un hijo.
Su vida cambió completamente cuando el faraón y los dos últimos príncipes con preferencia por encima de su marido murieron en una epidemia. Inesperadamente, se convirtió en la primera esposa del rey de egipto.
No pudo disfrutar de su nueva posición durante mucho tiempo, porque murió solo dos años después y su entierro fue más bien poco espectacular para una reina. Por un lado su tumba en el valle de las reinas no estaba terminada todavía, su ajuar funerario tampoco estaba completo, y el rey no se molestó demasiado en buscar una solución porque para entonces había perdido todo el interés en Meresankh y estaba profundamente enamorado de otra de sus nuevas esposas. Como no hay mal que por bien no venga, decidió continuar las obras de la tumba tranquilamente, y regalársela a su nueva favorita.
Meresankh iba a tener que conformarse con un sarcófago reutilizado colocado en una antesala de la tumba de su padre, pero otro golpe de suerte cambió su destino una vez más veinte años después, cuando su hijo se convirtió en faraón. Hizo que trasladasen el cuerpo de Meresankh a la tumba originalmente construida para ella, ya terminada, cambió todos sus enseres funerarios por otros más lujosos, y encargó a los sacerdotes de mayor rango que hiciesen todo lo necesario para asegurarle una vida eterna digna de la madre de un rey.
El Akh de Meresankh dejó de languidecer en su tumba, gracias a su nuevo libro de los muertos mucho más completo aprendió a salir de su cripta y moverse a través del Duat y la tierra de los vivos, y las ofrendas de los sacerdotes la ayudaron a hacerse más fuerte, hasta que pudo encargarse ella misma de buscar su propio sustento.
Desde entonces han pasado más de 3000 años, Meresankh ha recorrido el mundo innumerables veces y ha vivido toda clase de experiencias, pero cada vez más sola. Los Akh pueden vivir teóricamente para siempre, pero aun así pueden morir. Hace mucho que no aparecen nuevos Akh, y algunos de los antiguos han ido desapareciendo. Esto la llevó a relacionarse con mortales, pero la experiencia le resultaba demasiado frustrante. ¿De qué sirve un amigo que va a morir de viejo en unas pocas décadas?

Otros: Sus titulatura incluye Reina de las Dos Tierras, Esposa del Dios Amón, Heredera Hija de la Sangre del Rey, Grande de Favor, Viva por Siempre y Para Siempre y el título póstumo de Madre Real del Señor de Todas las Tierras, Madre de Horus.