Lake Daae

Lake Daae

A finales de los 60, con toda la movida de la guerra de Vietnam, un grupo de amigos recorrieron el país en una furgoneta decorada, protestando por la guerra y, en el caso de un par de ellos, huyendo de ser alistados. Pocos años después y con la guerra finalizada, dos de esos jóvenes hippies eran una pareja intentando sentar cabeza, aunque sin perder ciertas costumbres. Para finales de los 70, Edvin Daaé (aka Chakra ) y Mary Elise Goldsmith (aka Marygold) tenían una casita en Sunnydale, algo de trabajo para tirar adelante, dos perros y un par de macetas de marihuana. Pero les faltaban niños y lo deseaban más que nada.

Después de unos años de intentos y renunciar a otros hábitos, nació una niña a la que, sin cortarse mucho, decidieron llamar Lake y que parecía perfectamente sana y normal. Hasta que empezó a hablar y notaron que decía ver cosas que no estaban. Además del asunto de las pesadillas. No le dieron demasiada importancia cuando ella dijo tener un amiguito llamado Bobby que nadie más veía; pensaron que se trataba de un amigo imaginario, hasta que los detalles que dio coincidían con Robert Baza, un niño que había sido secuestrado y asesinado en esa misma calle hacía años. La primera reacción fue decidir que ella había oído esa historia y estaba creándose su propia versión, pero pronto llegaron más comentarios, visiones y sueños extraños.

Así empezaron las visitas al psicólogo infantil. Los Daae le echaron la culpa a las drogas que podría haber en sus organismos. Poco a poco se fueron convirtiendo en unos padres tan quemados por la culpa que empezaron a estar molestos incluso con ella, por recordarle constantemente de que eran unos “drogadictos degenerados”. Cambiaron su forma de vida y se convirtieron en personas distintas, padres estrictos, ya no quedaba nada de aquellos jóvenes hippies.

Lake veía cosas que otros no y tenía que ir constantemente al psicólogo, al que tendía a mentir siempre que podía (sabía cuando debía hacerlo por su bien y leerle la mente ayudaba), pero por lo normal, su don le daba más ventajas que desventajas. Fue a los 12 cuando cuando sus sentidos empezaron a volverse más incontrolables y también empezaron los tratamientos químicos que lo único que consiguieron fue hacerla sentir enferma casi todas las horas del día. La actividad sobrenatural no cesó ya que no tenían relación con ningún elemento químico desequilibrado en su organismo y su cerebro. Tras varios tratamientos de prueba y análisis y escáneres que aseguraban que no había nada más que tratar, además de un gran trabajo por su parte para ocultar a su entorno cualquier actividad sobrenatural y videncia, su paso por psiquiatría terminó.

A los 16 casi estaba haciendo una vida normal, tenía amigos vivos… y empezaron sus primeros escarceos con las drogas recreativas y el alcohol, descubriendo que en las dosis y los momentos adecuados, adormecían sus sentidos.

Desde entonces su vida empezó un pequeño viaje cuesta abajo en cuanto a su relación con sus padres, su vida social y sus pequeños vicios. Además del hecho de que su poder iba in crescendo. El punto de no retorno a una vida semi normal fue a los 19 cuando, en pleno acto sexual con su novio de entonces, sin haber probado alcohol u otras sustancias en un par de días, tuvo una visión demasiado gráfica de la muerte de éste, que ocurriría semanas después. Él no la creyó y la tachó de loca y ella empezó a tomar más de la cuenta, lo que acabaría además, con sus padres descubriendo sus costumbres y echándole la bronca del siglo, como si ellos no hubiera probado drogas en la vida. Su ex murió finalmente, tal como ella había predicho y Lake decidió mantener cada vez menos y menos contacto físico con nadie, especialmente contacto íntimo. Sólo lo intentaba de vez en cuando tras haber bebido o tomado alguna cosilla. Pero al final siempre resultaba mal.

En la universidad no avanzaba demasiado y además no tenía vocación alguna, por nada, y sus fracasos académicos le ganaban aún más discusiones con sus padres. Su vida se basaba en intentar estudiar, ver fantasmas, oír voces, beber, y acabar dormida de la borrachera, hasta que una pesadilla la despertase. Hasta que hizo amistad con un joven nigromante que huía de su familia; era además el príncipe heredero del clan y venía envuelto en líos políticos por la sucesión. Al verse envuelta en ello, Lake tuvo que huir con Josh cuando a éste le pisaron los talones desde su ciudad natal hasta la Universidad, escondiéndose en hostales y moteles de -3 estrellas en las carreteras más perdidas del país. Durante aquel tiempo, quizás, fue cuando su amistad empezaría a dejar ver que podría ser otra cosa. Pero ninguno era consciente.

Durante el viaje, Lake fue secuestrada por Milena, personal de seguridad del clan nigromante, cuyo objetivo era obligar a Josh a volver al pueblo. Pero después de varios días de coche y de “Lake protestando”, Milena decidió que no podía ser útil y la dejó tirada en mitad de ningún lado.
Lake volvió a casa tras un viaje accidentado y lleno de anécdotas y volvió a su vida normal, sin saber nada de Josh durante meses.

Volvió a clases y le asignaron como compañera a Molly, una silenciosa chica de la que no sabía demasiado y eso le gustaba. Apenas podía leer nada sobre ella. Luego descubriría que Molly tenía unas habilidades especiales que le impedían el acceso “psíquico”, además de un caracter aún menos alegre que el suyo.
Con ella, Josh y un amigo de éste, Gabriel (quien acabaría saliendo con Molly) se empezó a formar un sólido grupo de amigos, una especie de familia curiosa.

Al volver a encontrarse con Josh, se sucedieron malentendidos, tonteos, amagos, situaciones extremas (el tiroteo del Instituto), inseguridades y más malentendidos, hasta que ambos se sinceraron y comenzaron una relación; una en la que apenas podían tocarse. Y los “síntomas” de Lake iban a peor… intentó con drogas nuevas, drogas demoniacas, pero cada día que pasaba era peor. Eso y, tal vez, el día que Josh experimentó lo que era tener la habilidad de Lake, le inspiraron a éste a llevar a cabo un arriesgado plan: hacer un trato con un demonio. El día de Navidad, Josh invocó a un demonio necrófago con la capacidad de cumplir deseos a cambio de un pago. Pero él no sabía que el pago sería tan alto. El demonio liberó a Lake de su poder, pero a cambio se llevó a Josh para que le proporcionara tres mil cuerpos frescos, de su propia mano.

Ahora Lake, Molly y Gabriel buscan a Josh por todo el país, mientras que intentan despistar a Milena que, como tutora y guardaespaldas de Josh, busca culpables de la desaparición de éste.

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *