Klaus Lindqvist

Klaus Lindqvist

N Klaus Lindqvist
Edad: 30
Procedencia: Finlandia
Raza: Humano (consciente de lo paranormal)
Poder o poderes: Ninguno

Otros datos:
# Vive con su hermano Jarko en un apartamento de alquiler.
# Comparte con su hermano menor cierta afición por los insectos aunque no llega a obsesión.
# Usa gafas para ver de cerca.
# Trabaja como cocinero en “La Tardis”, a veces ayuda en el almacén de su familia.

Historia:
Klaus fue el mayor de los hermanos Lindqvist pero apenas llegó a saber lo que era ser “el único” antes de que llegara su hermano por lo que siempre tuvieron una relativa buena relación entre todos. Evidentemente existían las típicas peleas infantiles entre ellos, a fin de cuentas eran cuatro, pero al ser el mayor siempre creció con un sentido de la responsabilidad más alto que el de los demás ya que nada más cumplir los trece ya se encargaba de cuidar de todos ellos cuando sus padres trabajaban y no les quedaba más remedio que dejarlos solos. Aún así eso no ocurría a menudo, siempre fueron una familia unida.

El problema llegó en la adolescencia, etapa que a muchas personas les resulta difícil pero que a Klaus se le atragantó incluso más de la cuenta. El constante bulliyng al que fue sometido de manera reiterada y cada vez más exagerada hizo mella en él para el resto de su vida, encerrándole en si mismo y volviéndose tan introvertido que dejó por completo de tener amigos o comunicarse en casa al tiempo que sus notas peligraban a pesar de haber sido un buen estudiante hasta la fecha.

Llegó un punto en el que dejó de hablar por voluntad propia pero por suerte la familia seguía ahí, a su lado, dispuestos a apoyarle y animarle en lo que hiciera falta, así que le cambiaron de instituto varias veces y aunque repitió algún que otro curso debido a toda esa inestabilidad se podría decir que poco a poco fue remontando.

Cuando las cosas parecían mejorar, último año de instituto y planteándose en qué carrera universitaria ingresar, la situación volvió a dar otro giro. Fue una noche en la que decidió “arriesgarse” apuntándose a una fiesta privada de uno de los chicos de su clase. No llamó la atención para bien ni para mal así que estuvo bastante bien e incluso se divirtió… hasta que repentinamente uno de los asistentes adoptó la forma de una especie de hombre lobo (licántropo común) comenzando a despedazar y engullir a todo el que se cruzaba en su camino.

Pocos fueron los supervivientes de aquella fatídica fiesta y en ningún caso creyeron sus declaraciones sobre lo que habían visto. Todos asumieron que los chicos estaban “en shock” así que se limitaron a recluirlos “por su propio bien” en psiquiátricos separados los unos de los otros.

No fue una buena época para Klaus pero tampoco la peor, a fin de cuentas allí le trataban bien e intentaban entenderle, el problema radicaba en que no le creían y por tanto era como darse cabezazos contra una pared.

Salió de allí cuando su familia se desplazó hasta Sunnydale para cuidar a uno de sus abuelos. En ese momento Klaus había desarrollado una fobia social aguda debido a la sobreprotección en el psiquiátrico y los distintos traumas sufridos los últimos años así que se encerró en su cuarto y a partir de entonces dejaron de verle. Muy de vez en cuando algún miembro de su familia tenía permiso para entrar e intercambiar algunas palabras con él, pocas, pero el proceso para recuperarlo fue largo y tortuoso.

Hace escasos cuatro años desde que Klaus superó su fobia, al menos parcialmente. Ahora puede caminar por la calle con relativa normalidad y de hecho se obliga a ello gracias a su trabajo pero sigue sin soportar las multitudes ni el contacto directo con desconocidos, son cosas que le ponen nervioso y que en casos extremos pueden hacerle entrar en crisis.