Joseph

Joseph

Joseph es un demonio vanidoso y mujeriego, algunos expertos lo calificarían como un Lidérc aunque sus costumbres han cambiado mucho con los años. Ha vivido en muchas épocas y ha dormido otras muchas, pero siempre volvía a descansar cerca de lo que sería la actual ciudad de Nagyszeben en Transilvania. Cuando despertaba su vanidad le hacía querer sentirse reconocido en las creencias de los hombres y así lo ha hecho siempre que ha podido.

Destaca cuando se hizo llamar Kingú en la antigua babilonia, sólo para que se le conociera como el hijo, amante y segundo esposo de Tiamat. La mitología dice que Kingú lideraba ejércitos de Tiamat, pero que quedo paralizado por el miedo al ver a su oponente y casualmente después de eso, “Joseph” se echó a dormir mientras la historia dice que Kingú murió.

Volvió a despertar justo para que redactaran de su existencia en el Gran Grimorio, como Satanachia, un comandante en jefe del ejército de Satanás que controla cuarenta y cinco o cincuenta y cuatro legiones de demonios, incluyendo las de los grandes príncipes. Por supuesto para esto tuvo que participar en varias guerras escogidas al azar, pero cuales eran lo de menos lo importante era que los ritos de las sociedades judeocristianas le abrieron un mundo de posibilidades para aparecer en los libros. Cualquiera hubiera elegido a alguien mejor, de hecho otros demonios consiguieron aparecer como los grandes duques y príncipes de Satanas… pero “Joseph” se decantó por este comandante con el poder subyugar a todas mujeres y niñas, y obligarlas a hacer lo que desee, porque iba más con él.

Mucho más tarde (y ya haciéndose llamar Joseph) con la entrada de los Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, Joseph comenzó a cambiar su modus-operandi. Seducía jóvenes y conseguía casarse con ellas la noche antes de embarcar hacia Europa o el Pacífico… con los años también fue Vietnam…. si había guerra él misteriosamente iba a ir a ella antes de su noche de bodas. La novia moría a manos de “Joseph” en su noche de bodas.

Volvió a Europa y continuó con este nuevo estilo… pero esta vez ya no había guerras, era por deporte, conocía a bellas mujeres, las seducía y la noche de bodas las mataba. Hacía que la sangre de ellas se mezclara con la suya y eso le daba fuerza.

Su última esposa se llamó Mallory. Fue la última porque esta vez algo salió mal y el que acabó muerto fue Joseph. Sin embargo la sangre de ambos sí llegó a mezclarse. Joseph que siempre había querido aparecer en los libros de historia se ve maldito por culpa de uno de los grimorios más importantes jamás escrito. Según el capítulo 10 del Necronomicón quedaba condenado a vagar en el limbo y a merced de su viuda.

La traición de Joseph hizo que Mallory, ahora con su sangre mezclada, comenzara a cazar seres sobrenaturales con los conocimientos que Joseph estaba obligado a concederle.

Meses después de su primer descenso en Sunnydale como fantasma, Joseph hace un pacto con una vampira que colabora con su esposa. En el pacto Joseph con sus artes retóricas consigue intercalar la premisa de que si cumple su pacto se ganará el retorno a la vida. Y así sucede.

En la actualidad convive con Mallory, Casper (la vampira) y Abby una niña, que por motivos bastante peculiares ahora es su hija adoptiva legalmente. Cuida a la niña, y convive con Mallory y Casper que sabe que no pueden echarle si no quieren que la pequeña Abby vuelva a los servicios sociales.

Joseph continua con sus prácticas de seducción, aunque ahora tiene que prescindir de la parte de las bodas, y procura que no llevarse el trabajo a casa. De hecho desde su vuelta a la vida ha reducido considerablemente el número de jóvenes muertas… y está empezando a interesarse por otro tipo de negocios… aunque de vez en cuando se dé un caprichito.