Jannike Löfgren

Jannike desde pequeña supo lo que es ser “diferente” por tener dos papás, siempre había gente que no lo entendía del todo. Aunque la cosa iba cambiando con los años, y hoy en día donde vive menos gente se cuestiona que eso sea posible o bueno. Ella siempre supuso que era hija biológica de uno de los dos, nunca le quisieron explicar mucho más y ella sospechaba que tal vez la historia fuera demasiado complicada o les diera vergüenza tener que contarle demasiados detalles sobre su concepción, como quien fue su madre, o como fue “encargada”. Jannike era curiosa pero aprendió pronto a respetar ciertos secretos, quizás porque su propia mente prefería bloquear cualquier implicación sexual que involucrase a cualquiera de sus padres. Aun así a veces se descubría analizando los rasgos de uno y de otro, y averiguando con cual tenía más parecido o cuanto de su físico debería a la apariencia de su madre biológica. Tenía el apellido de uno de ellos, pero resultaba ser el que posiblemente guardara menos parecido con ella, lo que la confundía más.
Como hija de una pareja homosexual, siempre estuvo involucrada en reivindicaciones relacionadas al tema, casi desde que entrase al instituto y empezara a juntarse con grupos de intereses comunes y jóvenes con tendencia moderadamente activista.[1] Tenía unos 14 años cuando se legalizó la adopción para parejas homosexuales en Suecia y ella fue la que empezó a animar a sus padres a adoptar en un ataque de hermanitis aguda (?), y en cuestión de meses se ve que la idea había calado hondo porque empezaron a mover papeles. Esto le hacía mucha ilusión y salió una tarde a celebrarlo con sus amigos, aunque no había nada confirmado, pero se podía decir que ya el tema de los tramites era una victoria para ella. Estaban en un parque de Orebo, bebiendo cervezas de lata que uno de sus amigos había sacado de estrangis de la tienda de su tío cuando un hombre se les acercó. Algunas latas salieron volando hasta detrás de unos matorrales y Jann pudo oir a uno de sus amigos decir “tengo 18 lo juro!”. Pero el hombre no tenía intención de reprenderles por la travesura, se acercó a Jannike y le dijo que la había estado buscando y tenía algo importante que decirle. A ella le estaba sonando turbio así que lo primero que hizo fue amenazarlo con el hecho de que su padre (uno de ellos) era abogado, cosa que era cierta, y que si bien ella estaba haciendo algo ilegal, el acoso a menores era mucho peor y se le iba a caer el pelo. El hombre intentó explicarle que tenia una misión, pero que no podía hablarle más delante de sus amigos. Obviamente el sospechoso comportamiento no la hizo cambiar de idea. Pero el hombre volvió a buscarla días después, esta vez en casa, con documentación e intención de convencer a los padres también. Pese a lo loco que sonaba todo al principio, acabaron por creerlo o al menos en parte.
Aquel hombre, además, decía ser el responsable directo de Jannike y que en estos momentos, lo mejor para ella era viajar a Visby, Gotland donde tenían unas instalaciones en las que se encontraban más chicas como ellas, siendo educadas y protegidas.
Pasaron algunas semanas antes de que Jannike se mudara a Visby, antes de eso se aseguraron de que no era ninguna clase de estaba o secta apocalíptica multisuicida, y presenciaron más de una prueba de existencia del mundo sobrenatural, brujería y vampiros incluido. Jann era bastante reticente al principio, por muy emocionante que sonara todo en Orebo estaba su familia, sus amigos y casi creía estar llegando a un punto interesante en su proyecto de relacion con un chico de su pandilla. En el fondo era como mandarla a un internado lejos de todo lo que conoce y de donde se sentía segura, aunque el nuevo internado tenga magia y posiblemente un dragón (?) Pero pronto empezó a cogerle el gusto al asunto de ser una chica no diferente, sino asombrosamente especial, aprendió técnicas de lucha, algo de mitología y hasta mató por su cuenta a un demonio decapitándolo con una espada. Dos años después de su ingreso, su padre abogado también fue reclutado por el Consejo, bien porque sus habilidades profesionales les venían muy bien para cubrir papeleo extraño, o bien porque habían llegado a un punto en que esa familia sabía demasiado y preferían tenerlos bien atados, ahora Jann no sabría decir. Pero en aquel momento eso supuso que todos vivirían en Gotland, incluido su nuevo hermanito, un niño de 3 años llamado Sten.
Pasaron algunos años tranquilos, Jann iba al instituto, entrenaba como potencial, jugaba con su hermanito y le enseñaba palabras, uno de sus padres trabajaba con ella y el otro intentaba sacar adelante una modesta carpintería, donde Jann pasaba algunos ratos libres fabricándose sus propias armas con trozos sobrantes. Ahora si que se habían convertido en una familia muy poco usual y parecían bastante contentos con ello, ella sobre todo. Luego de acabar el instituto, decidió dedicarse de lleno al “negocio” de la caza, aprendiendo más sobre demonología e incluso guiando y entrenando a jóvenes potenciales novatas, y también comenzó a echarle una mano a su padre con el tema de la documentación y el papeleo. Fue pocos meses después que empezaron a darse cuenta de irregularidades, datos sin sentido que conectaban con otros datos sin sentido en documentos que no debían haber visto. Se olían algo turbio pero no llegaron a ver que era hasta pasado cierto tiempo, cuando los datos sin sentido empezaron a tenerlo. Se hicieron copias clandestinamente de algunos de esos documentos, que guardaron en secreto, e intentaban descubrir de quién fiarse y de quien no. Había algunos vigilantes de su lado, y otras tantas chicas que habían presenciado cosas extrañas, como la desaparición de una de ellas, a lo que ciertos responsables quitaban importancia diciendo que se habría ido por ahí, a buscar a su familia seguramente. Pero su familia había recibido cartas de ella, recientes y completamente falsas. Intentaron ponerse en contacto con la sede central en Inglaterra y lo único que lograron fueron largas. Estaban asustados y desanimados, y Jannike había perdido el entusiasmo por lo que ella creía que suponía su nuevo estatus, era un engaño para ella, no hacían nada bueno por el mundo… Sin embargo seguían dentro y no se atrevían a abandonar y ahora se había convertido en algo distinto, querían salvar a las demás chicas y no sabían como.
Fue hace meses cuando todo estalló, primero los rumores de una revuelta interna en el Consejo de Londres y luego fue en los distintos puntos del mundo, obviamente también salpicó a la sede de Visby. Muchas cosas salieron a la luz, de que bando estaba cada uno y hasta descubrieron un traidor en su propio lado, alguien que sabía que habían llegado a saber y cuantos datos tenían.
El edificio principal fue arrasado y muchos documentos se perdieron. Los “traidores”, aquellos de los asuntos turbios, prácticamente echaron a correr tras quemar pruebas y matar a algunas cuantas personas inocentes. En el bando de Jann y su padre[2] había los suficientes supervivientes para reorganizar algo y recibieron noticias de las distintas sedes, algo nuevo estaba pasando y necesitaban la colaboración de todos. Durante los dos meses siguientes a las revueltas, las aguas parecían calmarse y algunos estaban bastante emocionados con el nuevo sistema que se estaba implantando, llegaban noticias de Sunnydale, la nueva sede central.
Sin embargo algunos de los renegados no se habían olvidado del todo que tenían información guardada, y un día Jann encontró toda la casa revuelta, habían estado buscando y no encontraron. Al día siguiente la cosa fue un poco más lejos y lo que estaba arrasado era la carpintería, con una “nota de rescate”. Tenían a uno de sus padres y al pequeño Sten, y no los iban a ver vivos más si no les entregaban todas las copias de los documentos rescatados. La cosa no acabó bien y aunque pudieron rescatar al niño, su padre no tuvo tanta suerte. A día de hoy, La sede de Visby se encarga activamente de rastrear y encontrar el paradero de los posibles renegados ocultos y enviar información a Sunnydale. Y Jannike se incorpora al mismo tiempo como potencial y enlace del centro en Suecia, además de llevar consigo una de las 3 copias extras camufladas que existen de los documentos originales que pretendía limpiar los renegados.

[1] Sin necesidad de imaginar perroflautas de manual ni mucho menos XDD
[2] No es que estén al mando del grupo ni nada de eso, pero es que no sabía como explicarlo.

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