Isaac Fleming

Isaac Fleming

Nombre completo: Isaac Alexander Fleming
Apodos: Alex, grandullón, tarado, Killer
Raza: Ghoul
Edad aparente: Sobre la treintena
Profesión: Sepulturero
Frase: “Hago las mejores barbacoas del vecindario, ¿te apuntas?”

Ojos: Verdes, con algún toque ámbar que se acentúa según prolonga la ingesta de carne humana.
Cabello: Castaño y corto, a veces incluso rapado.
Altura: Sobre el metro noventa.
Tatuajes: Salta a la vista que Isaac es uno de esos “adictos” a los dibujos de tinta en su piel. Sus dos brazos están completamente repletos así como su pecho y su vientre, sin embargo no tiene ninguno (por ahora) en la espalda. En sus gemelos también pueden verse algunos esporádicos.
Vestimenta: No es que sea un gran seguidor de la moda. Por norma general usa camisetas de sus grupos de música favorita combinadas con un pantalón sencillo (o tejanos) y unas deportivas oscuras, a veces botas. Se podría decir que viste como “el típico rockero” pero sin chupa de cuero.

A Isaac le encanta bromear a todas horas y en todo momento, tiene un grado de sentido del humor al que pocos llegan precisamente por pecar de ser algo simple. Se podría decir que se ríe prácticamente con cualquier cosa así que aunque se lo pase en grande y pueda contagiar a los demás con esa actitud también hay que decir que sus chistes son malísimos y sus bromas, en ocasiones, pesadas o molestas. Por norma general no lo hace con mala intención, simplemente no se da cuenta porque para él son “geniales” y por mucho que sus colegas le digan que pare de hacer el idiota seguirá pensando que lo hacen por fastidiar así que ten cuidado, nunca se sabe cuando va a empezar una nueva ronda de chistes horribles, a veces inventados por él mismo (como si fuera una gran cosa).

Puedes deducir por lo de arriba que a pesar de su edad (pues al tratarse de un ghoul tiene más de los que aparenta) no es demasiado maduro, en cierto modo se podría decir que padece el síndrome de Peter Pan, nunca quiere crecer, pero lo tomas o lo dejas porque al menos sí tiene las ideas claras y una de ellas es que no cambiará. Es como es, al que le guste bien y al que no puerta, así de simple bajo su punta de vista.

Evidentemente todos tenemos nuestra parte oscura y más cuando de Demonios se trata. Isaac necesita ingerir carne humana varias veces a la semana pero por suerte es algo que consigue fácilmente debido a su oficio como sepulturero del pueblo. Es un trabajo un poco aburrido y pesado pero le reporta muchos beneficios y ventajas así que no se queja demasiado al respecto a menos que quiera que le presten atención.

El caso es que si llegas a enfadarle de verdad, cosa difícil pero no imposible, es probable que te encuentres con su parte demoníaca en estado puro. Entonces sí que es realmente peligroso y puede arremeter con una ira y hostilidad lo suficientemente brutales como para mandar al hospital a alguien o matarlo para posteriormente “guardarlo” en el enorme congelador que tiene en el sótano de su casa. Sí, por algo sus barbacoas tienen un olor y un sabor tan característico, ¿te apuntas?

Historia:

Los Fleming ya llevaban siendo Ghouls desde hace un par de generaciones por lo que Isaac siempre contó con la agradable ventaja de tener una familia capaz de comprenderle y enseñarle a controlar su hambre para saciarla en los momentos más oportunos y de manera adecuada.

Siempre vivieron en el estado de Illinois sin embargo a través de los años fueron trasladándose de ciudad para evitar las sospechas que su evidente juventud al paso de los años generaba. Arrastraban con ellos un negocio funerario que permitía que todos los Fleming tuvieran un empleo respetado, bien remunerado y con una fuente constante de cadáveres de los que poder comer sin despertar demasiadas sospechas. Se podría decir que estaban bien organizados.

A pesar de eso cuando Isaac cumplió los veinte, aparentando ser apenas un chaval, sufrieron una emboscada en su propio negocio por parte de un grupo de cazadores freelance demasiado extremistas que al parecer llevaban un tiempo observándoles y persiguiéndoles. No les importó que la familia sólo cogiera lo que les era estrictamente necesario a los muertos sin molestar realmente a nadie, eran un peligro potencial así que acabaron con todos ellos y el local hasta reducirlos a cenizas. O al menos eso creían.

Isaac y su abuelo consiguieron huir porque se encontraban en aquel momento en casa así que prosiguieron con sus viajes por Illinois esta vez llamando todavía menos la atención dedicándose al mantenimiento y conservación de cementerios. Para eso nadie hacía demasiadas preguntas así que se adaptaron bien al nuevo oficio.

Cuando el abuelo de Isaac murió éste decidió mudarse de nuevo, esta vez a Sunnydale, y allí lleva ya alrededor de cinco años. Ha hecho buenos amigos y no le apetece mudarse porque además sabe que suceden cosas raras en el pueblo y la curiosidad le puede pero aún así sabe que tarde o temprano, dentro de unos años, tendrá que volver a moverse.

# Es el cantante de un grupo de música que combina rock y metal, “Zombie Attack” (+info en su blog, próximamente).
# Tiene una perrita maltesa de color blanco, se llama Enya.
# Sus aficiones son más propias de un adolescente que de un hombre de su edad: videojuegos, cine, cómics, series… y comer.
# Comparte casa con varios de los integrantes de “Zombie Attack”.
# Aunque no lo parezca además del rock y el metal (en prácticamente cualquiera de sus vertientes) también le gusta la música folclórica y la New Age.
# Toca un poco el piano (nivel bajo-medio).
# Le encanta organizar barbacoas.