Edith Winter

Ella nació hace 17 años en Visby, una ciudad que se situa en la isla de Gotland (Suecia).

Desde que era pequeña sospechaba de que algo extraño sucedía en su casa. Sus padres solían desaparecer todas las noches, con la excusa de que tenían mucho trabajo por hacer. Simplemente se marchaban cuando llegaba la noche, acompañado de su tío y no aparecían hasta la mañana siguiente, en ocasiones bastante mal parados. Ella no recuerda demasiado bien a partir de cuando comenzaron a corportarse así, al principio nisiquiera sospechaba, para ella era lo normal, hasta que yendo al colegio se dió cuenta de que los padres de sus amigos solían pasar la noche en sus casas, o al menos uno de ellos (???). Cuando tenía 13 años la cosa comenzó a empeorar. Su tío había desaparecido y sus padres, unos pocos meses después, decidieron mudarse a Sunnydale, donde se instalaron hasta día de hoy.

Según iban pasando los años, ella barajaba toda una clase de posibilidades para que se diese ésta situación. Desde “¡Oh no! ¡Mis padres se prostituyen!” hasta “¡Oh no! ¡Mis padres son los reyes de la noche!”… en cualquier caso, nunca se imaginó lo que realmente pasaba, hasta que lo vió con sus propios ojos.

Tenía 15 años y el coche de los Winter se había estropeado, que siempre iban en coche era la razón por la cual nunca podía seguirles, así que ésta vez les siguió a pie hasta un callejón sucio y maloliente, donde había una criatura grande, roja y bastante violenta que al parecer estaba enfadada con sus padres. Ella se quedó petrificada durante unos segundos y luego huyó corriendo hasta su casa, donde acabó debajo de la cama temblando de terror.

Sus padres no la vieron y ella estuvo varios meses intentando ignorar lo sucedido, de hecho lo hubiese seguido ignorando alegremente si no fuese porque sus padres por fin le contaron lo que había estado sucediendo durante todos estos años. Y es que sus padres pertenecían a una especie de club de cazadores de demonios, al que se habían apuntado desde que tenían unos 20 años, después de una serie de experiencias en Gotland, lugar que a pesar de ser una isla, se encuentra bastante “infectada” de actividad sobrenatural. Estuvieron un rato discutiendo sobre si era una locura o no lo que estaban diciendo y cuanto por fin entró en razón volvió a huír hasta su habitación, donde nuevamente se escondió debajo de su cama horrorizada.

Los dos años siguientes a esa revelación, sus padres se sintieron bastante más aliviados por haberse quitado el peso de su secreto de encima y hablaban con toda naturalidad sobre asuntos sobrenaturales estando ella presente, a pesar de que ella no dejaba de estar tan asustada o más como el primer día según ellos le contaron la verdad.

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