Cora Schevchenko

Cora Schevchenko

N
ombre y apellidos:
 Cora Clara Schevchenko
Edad:
 58
Procedencia: Teverga
Raza: Huarga
Poder o poderes: Los habituales de un huargo
Historia: Nació con el apellido Rochmann en Niembro, Ohio, un pueblito en el medio de la nada, a dos horas en coche de Columbus.
Su infancia y sus primeros años fueron normales para los de su clase. Niembro, a pesar de ser tranquilo y agradable, era un pueblo de hombres lobos de nacimiento.
Con el pasar de los años, se fue despertando en Cora, la necesidad de conocer el mundo. Así que cuando terminó el instituto, luego de ahorrar todo el dinero que sus padres le daban todos los meses y con un poco de ayuda adicional de estos, emprendió el viaje.
Si bien nunca le faltó nada, sus padres no eran ricos así que el “conocer el mundo” tuvo que limitarse a recorrer un poco Estados Unidos. Aún así consiguió lo que quería, conocer como era la vida fuera de Niembro, en el mundo no huargo e incluso en otras comunidades.
Casi por casualidad su viaje la llevó a Teverga, Indiana. Y esa decisión azarosa la llevó a cambiar su vida para siempre.
En Teverga conoció al hombre por el cual su apellido ahora es Schevchenko, un hombre alto y guapo con una sonrisa imposible de borrar. Se enamoró perdidamente y en poco tiempo se convirtió en su esposa.
Con un poco de dolor por dejar a todos sus conocidos, se mudó a Teverga donde junto con su marido comenzaron su negocio familiar. La panadería.
Los recién casados no perdieron tiempo y a los pocos meses Vivian ya estaba en camino. Todos los pronósticos daban que su bebé sería una nena. Así que prepararon todo con esmero. Pero los pronósticos fallaron y Vivian fue un varón. Cora no se hizo mucho problema y pensó que Vivian Grace era un nombre unisex que podría funcionar bien con un varón.
Con el tema de la habitación rosa si fue más complicado, el señor Schevchenko decía que eso influiría en la sexualidad de su hijo. Cora siempre había tenido un pensamiento bastante progresista con respecto a la sexualidad y todas esas cosas. Así que un poco por llevarle la contra y un poco por ser la administradora de dinero de la casa, decidió que la habitación se quedaba rosa hasta que la pintura se estropeara y tocara una nueva mano de pintura.
Vivian nació y a partir del momento en que lo vió se convirtió en la luz de sus ojos. Un par de años despues llegó Cale.
Los años pasaron y los dos crecieron sanos y hermosos. Cuando Cale vino con la idea de ser Agente de Campo y a Vivian también le gustó la idea, Cora se entristeció un poco, pero a la vez se llenó de orgullo. Sus hijos estarían mucho menos tiempo en Teverga pero ellos estarían ayudando a otros, a la gente perdida que no sabe que hacer o como manejar esto. Así que los alentó para que lo hicieran, sabiendo que quizás, en algún lugar habría otro pueblo que enamoraría a sus hijos y los alejaría más de ella, como pasó con ella y su amado Niembro.