Cherry Gibson

Cherry Gibson

Raza: Strix (aunque ella prefiere autodefinirse como Fénix)

Empleo: Taquillera en Sunnydale Cinema (y lo que haga falta)

La vida de Cherry nunca fue fácil ni cómoda pero al haber nacido en un ambiente precisamente hostil y degradado creció creyendo que eso era lo “normal” de manera claramente errónea. Nunca se rodeó de las mejores compañías o amistades pero dada la escasa atención recibida por parte de unos padres, más preocupados de su alcoholismo que de su hija, desarrolló una cierta dependencia emocional respecto a los que la rodeaban no queriendo quedarse sola (al menos no del todo) bajo ningún concepto.

Eso la llevó a cometer muchísimos errores y sacrificios por gente a la que creía importante pero que sólo aprovecharon su vulnerabilidad para usarla como les venía en gana hasta deteriorarla y apagarla, convirtiéndola en apenas una sombra de lo que podría ser un humano.

Así fue como tras la enésima decepción acumulada a lo largo de su vida empezó a tantear con drogas de menor o mayor calibre para evadirse de todo pero eso sólo era una solución momentánea que en realidad no sanaba nada. Debido a esos efectos se despistó al volante de su coche y murió al despeñarse por una curva perfectamente indicada a los veintiocho años.

Cuál fue sus sorpresa al despertar en un apretado “cajón” metálico que resultó ser la morgue de su ciudad, aunque tampoco puede decirse que recuerde mucho de aquel momento exceptuando la insaciable hambre que parecía dispuesta a devorarla a ella misma por dentro. Desnuda y sin nada de qué disponer pero con una decisión que no había conocido hasta la fecha Cherry renació como Strix y devoró a varios de los empleados de la morgue sin apenas pestañear. El suceso fue noticia durante una semana entera pero para entonces ella ya había desaparecido… aunque no pretendía que la matanza se repitiera.

Procura mantener a su “bestia interior” a ralla alimentándose a menudo de sangre para evitar descontrolarse, así puede engañar a algunos ingenuos e insensatos pero sin necesidad de matarlos. Aún así, de vez en cuando, la bestia nocturna reclama lo que es suyo por naturaleza y resulta inevitable tener que saciar su apetito con carne humana, aunque sea menos a menudo de lo que correspondería a su raza debido a su prudencia.

Cherry se encuentra en una pequeña encrucijada moral, por una parte le gusta sentirse fuerte y capaz de hacer lo que realmente quiere, cosa que antes le resultaba impensable, pero por otra se detesta por matar a gente que quizá no lo merece y por eso mismo siempre procura escoger a sus víctimas antes de que eso suceda, gente que sabe que de algún modo lo merecen más que otras.

Acaba de llegar a Sunnydale dado que se ve obligada a viajar en cuanto ocurren los inevitables asesinatos para no despertar sospechas. Leyó la noticia de la reciente apertura de su cine y decidió que era una buena oportunidad para conseguir trabajo. Además, con tantos crímenes extraños en el pueblo quizá los suyos hasta pasen desapercibidos.