Caroline Keenan

Caroline Keenan

Caroline siempre ha vivido en Sunnydale, aunque hasta hace poco no se había percatado de lo que de verdad la rodeaba, quizás porque la gran parte de su vida la ha pasado con la cabeza metida entre libros. Como hija de una doctora y un escritor siempre había percibido, como una lección básica más desde pequeña, así como el ser amable con la gente y decir por favor y gracias el gusto por saber las cosas, eso derivó con el tiempo y cuando fué más consciente del mundo y lo que ocurre en él. En otra inquietud: que la gente pueda saber. Así fue poco a poco empezando a interesarse por la escritura, en parte influenciada por su padre, y en el periodismo.

Su vida, hasta hace bien poco se podría decir que ha sido tranquila y más bien aburrida, aunque feliz para ella. Era una joven tan normal como sosilla, no se metía en líos y gracias a las traumáticas explicaciones de su madre sobre el funcionamiento en el organismo de ciertas drogas, apenas ha tomado en su vida algo más fuerte que un café, del que tampoco es que tome salvo necesidad estudiantil (?).

Casi toda su vida sentimental se había basado en varios intentos de relación con Vince, quien ha pesar de haber sido su mejor amigo toda su vida, de otra forma no acababa de cuajar nunca la cosa. Y algún que otro medio coqueteo con un par de chicos en el otro instituto donde estuvo transferida en lo que duraban las obras de reconstrucción del Sunnydale High, poca cosa que nunca llegaba a más, porque a ella no le terminaba de convencer. En aquel otro instituto le iba bien, tenía buena relación, aunque discreta, eso si, con los demás alumnos, buenas notas y días tranquilos.

Escribía en el periódico del centro y le apasionaba. Ese puede que fuera la principal razón por la que le inquietaba tener que cambiar, aunque eso supusiera no perder tanto tiempo en viajes para ir y venir del instituto. Pero entonces empezaron las clases y descubrió el taller de periodismo, se inscribió enseguida contenta porque había algo que no había cambiado tanto en su rutina, después de todo. Y no pasó mucho tiempo hasta que empezará a pensar que este taller le gustaba incluso más.

Después se empezó a dar cuenta de que la profesora que llevaba aquello podría explicarle la composición de un detergente de lavadora y parecerle lo mejor que ha oido en su vida (??????) estaba empezando a tener un cuelgue por su profesora y aun no lo sabía.

Un día, algo extraño pasó, cuando personas completamente normales que habían estado en el instituto recibieron “habilidades” que no sabían de donde procedían, ni como controlarlas. Ese día Caroline tuvo la desgracia de obtener el poder de destruir cosas con el tacto, todo lo que tocaba con sus manos envejecía, decaía y moría, o llegaba a desgastarse y desintegrarse en el caso de algunos objetos. Accidentalmente tropezó contra una mujer, tocándola y matandola de “avanzada edad”. Aquello la asustó y la llegó a traumatizar por algún tiempo, y de hecho aun se culpa por ello. Sin embargo fue lo que la acercó más a Emily Cooper, quien la ayudó a pasar por el shock y le enseñó el mundo sobrenatural que hay a su alrededor. Aquello fue el principio de una relación de amistad y mutua ayuda, y el cuelgue de Caroline por ella pasó a ser algo mucho más real e intenso. Aunque claro, seguía siendo su profesora, todo era complicado y ni siquiera ella misma acababa de estar segura de que esto estaba pasando. Ni siquiera hasta hace poco empezó a plantearse la posibilidad de que, realmente, le atraían las chicas, porque, además las que solían rodearla le espantaban bastante, pero claro, había excepciones… como Thelma, con quien empezó alguna especie de coqueteo, por ambas partes, aunque ninguna de las dos dejaba demasiado claro nada nunca.

Tras una serie de malentendidos y fallos de comunicación, una borracha Caroline acabó dejandole entender a Emily que le gustaba, y unas semanas despues de evitarse y de más malentendidos, Emily le hizo saber que era reciproco. Así empezaron una relación sentimental, aunque clandestina. En el baile de fin de curso, a pesar de los intentos de ambas de pasar un rato a solas, toda clase de cosas se torcieron para interrumpirlas y la noche acabó con un balazo para Caroline que la llevó a estar varios días en el hospital.

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