Benjamin Crenshaw

Benjamin Crenshaw

Nacido en Blackwell (Texas) hace 24 años. Hijo de Daniel Crenshaw y Eleanor Lane. Hermano pequeño de Cassie Crenshaw.

Fue criado en el seno de una familia de clase media-baja en el que, al morir su madre en el parto de este, el padre se vió obligado a trabajar casi todo el día para sacarles adelante. Aún así ni Daniel ni Cassie le culpaban de su muerte y nunca se lo echaron en cara. Todo lo contrario, ellos eran una familia feliz y aunque Cassie tuvo que renunciar a parte de su niñez, no le importaba para que él pudiese tener la suya.

Él fue un niño inteligente, sensible, algo blando y bastante estudioso. Lo único que odiaba en el mundo era sentirse demasiado débil cuando los demás niños se metían con él y su hermana los cosía a tortas, porque luego se volvían a meter con él por culpa de su hermana. Quería ser como su hermana en ese sentido, para que nadie volviese a hacerlo.

En cuanto a la religión, ellos eran cristianos. No de los que van a misa, pero sí de los que tienen fe y las noches que su padre no llegaba a casa a tiempo antes de que se marchase a dormir, rezaba para que llegase bien por miedo a que le pasase algo. Y porque su padre les decía que hablar con “su otro padre” les ayudaría a no sentirse solos. Cassie no lo hacía porque para eso esperaba que llegase y nunca se vió con la necesidad de hablarle “a la pared”.

Y era era básicamente su vida hasta que a la edad de 9 años su padre apareció de noche para contarles que se había aparecido ante él un ángel, Michael. El ángel le reveló que tenían una misión que llevar a cabo, limpiar la Tierra de demonios usando las herramientas que Dios había preparado para ello (un hacha y unos guantes). Él creyó a su padre desde el primer momento. Incluso después de ver que los demonios tenían apariencia humana e incluso después de ver como su padre mataba el primero, y el segundo. Le creyó porque, al igual que su padre y a diferencia de su hermana, él podía ver esos crímenes que habían cometido, aunque nunca se le apareció ese ángel.

Cassie pensaba que su padre le había lavado el cerebro y que él, su padre, estaba loco y estaba matando personas, no demonios. Intentó llevarlo a la justicia, lo que acabó con el sheriff asesinado y su padre sintiéndose culpable por haber tenido que matar a un humano.

Llegado el momento, tuvieron que encerrar a Cassie por no poder confiar en ella y porque el ángel decía que era un demonio al no poder ver los crímenes ni a Michael. Pero ni Ben ni su padre querían matarla. Solo encerrarla como último recurso hasta que tuviese la visión.

Pero una noche y después de semanas encerrada en el cobertizo que había preparado para matar a esos demonios, salió diciendo que se le había aparecido el ángel. Ben y Daniel estaban muy contentos y ella parecía estar dispuesta a matar un demonio, pero al darle el hacha terminó con la vida del padre.

Benjamin, en shock por lo que había acabado de pasar, se acercó hacia su padre, que le susurró que lo quería y que debía seguir con la misión. Ben, con 9 años, cogió el hacha y mató al demonio. Pero su hermana fue a la policía y acabaron en dos orfanatos diferentes después de unos juicios muy largos.

Durante los años siguientes, Michael se le apareció en numerosas ocasiones para pedirle que creciese y esperase. Y eso hizo. A pesar del odio que sentía por su hermana, por haberle traicionado y a pesar de que por todos esos años estuvo deseando seguir con la misión, que le hacía sentirse importante y poderoso. No como cuando se sentía al recibir los insultos de sus compañeros. Pero no solo era el poder, no solo era formar parte de algo, él realmente creía en lo que estaba haciendo. Veía los crímenes que habían cometido esos demonios y creía que debía exterminarlos aunque algunos fuesen peores que otros.

Y cuando salió del orfanato, a los 18 años, el ángel se le apareció y empezó a darle nombres e instrucciones.

Los primeros dos años lo hizo él solo, hasta que empezó a darse cuenta de que no era tan fácil salir impune como cuando lo hacía su padre y entonces conoció a Jacob. Un cura de su pueblo abusó de varios niños, resultando con la muerte de uno de los niños al amenazar con sacar a la luz los hechos. Ese cura era uno de los demonios que tenía que exterminar y así hizo, contactando luego con Jacob que, después de un año de amistad decidió unirse a la causa. Tres años después le siguió Hannah, superviviente de un asesino en serie al que nunca condenaron por falta de pruebas y hace unos meses Cyrus, cuya hermana y madre murieron a manos de su padrastro.

Ninguno de ellos tres ve al ángel, pero todos confían en la palabra de Benjamin y juntos imparten justicia en crímenes de sangre que no son castigados por la justicia humana. Y mientras tanto se ganan la vida trabajando donde sea y robando, lo justo para vivir, porque ser “la mano de Dios” no está bien remunerado.

Nota: Los ángeles no existen en nuestro universo