Alyssa

Alyssa

Corria el año 25 D.C. cuando Alyssa nació en un pequeño pueblo cercano a Atenas en Grecia. Su madre habia muerto luego de dar a luz a su hermano más pequeño por lo que ella tuvo que hacerse cargo de cuidar a su padre y sus 4 hermanos. Los griegos odiaban la dominación del joven Imperio Romano. Muchas veces eran victimas de los propios conflictos entre romanos para tomar poder en la region.En una oportunidad una Legion Romana acampo cerca de su pueblo. Sus dos hermanas pasaron cerca del campamento y fueron violadas y asesinadas por los soldados. Al enterarse de eso Alyssa se lleno de rencor y odio. Fue alli como conocio a D’Hoffryn, un demonio que le ofrecio canalizar esa ira que tenia. Sin pensarlo demasiado acepto la propuesta del demonio a cambio de que hiciera sufrir a cada uno de los soldados que habian destruido su familia. Todos y cada uno de los miembros de esa legion tuvo una muerte dolorosa. Alyssa estaba encantada de lo que D’Hoffryn habia hecho y comenzo su carrera como demonio de venganza con mucho gusto.
Siglos y siglos pasaron, como todos los demonios de venganza Alyssa fue una espectadora más, y muchas veces causante en parte, de cada uno de los hitos de la humanidad surgimientos y caidas de imperios, guerras, revoluciones.
Alyssa se dedicaba a buscar hijas, hijos, hermanas, hermanos,  madres o padres del dolor. Mujeres a las que alguien les hubiera causado un dolor insoportable como el que ella habia tenido con sus hermanas. Incluso odiaba que en la jerga se los llamara demonios de venganza porque lo que ella hacia era ajusticiar.
Un día, en el afán de cumplir con los objetivos concedió un deseo que cambiaría todo. Hace alrededor de 25 años fue convocada a la casa de una mujer. Una mujer triste y despechada que no paraba de llorar por lo que una pareja le había hecho. Lo que había pasado era simple, la mujer era amante del marido de otra mujer, luego de varias promesas incumplidas finalmente el hombre le había dejado en claro que se quedaría con su mujer y su hijo. Al ver que era un deseo de baja calidad pensó en llamar a Anyanka o a alguna de sus hermanas que se dedicaban a ese tipo de problemas, pero la insistencia fue tanta que terminó accediendo. El deseo fue más abrumador de lo que pensaba, la mujer de verdad tenía un espiritu negativo y sadico. Pidió con exactitud que los dos, la mujer y el hombre murieran, sin dejar la posibilidad de interpretaciones que permitieran al menos salvar a uno. Se lamentó por dejar a un niño huerfano pero tuvo que hacerlo.

De alli en adelante todo cambio para ella y renego un poco de su condición. Eso la llevo a tener varias discusiones con D’hoffryn y muchas veces persecuciones por parte de otros demonios de venganza. Comenzó a conceder deseos sólo por causas muy justas, siempre yendo con cautela e investigando bien antes de hacerlo. No podía darse el lujo de ser un monstruo como los que destruyeron su familia.

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