Aiko Yamamura

(Legalmente Aiko Underwood)

A finales de los años 60 una pareja de hippies con un par de críos tras tener un momento de inspiración divina provocada por los alucinójenos (?) decidieron dedicar su vida ayudar a las personas desfavorecidas, así que conviertieron su casa en una grán comunidad y refugio de gente sin hogar, huérfanos y adolescentes descarriados (?)

La cosa, pese a las críticas de algunos vecinos, fue bastante bien y aquella joven pareja se sentía realmente feliz con lo que hacían y los resultados que estaba dando. Pero una noche un grupo de vampiros entraron a la casa y se dieron un festín. No quedó nadie vivo.

La policía atribuyó la desgracia a que posiblemente algunos de los habitantes se volvieran violentos con las drogas y atacaran a los demás.

Durante un tiempo la casa estuvo abandonada, nadie quería comprarla por el recuerdo de lo que se encontró allí aquella mañana. Pero con el tiempo, y especialmente en un lugar como Sunnydale donde cada día ocurre algo horrible e inexplicable, se fue olvidando sin mayor problema. Los que no olvidaron fueron las almas atrapadas de los que allí murieron años atrás, deformándose, pasando de lo que un dia fueron a puro odio, rabia y rencor, que crecía más y más con el paso del tiempo.

Ya en los años 80 la casa se vendió un par de veces y en cuestion de meses los compradores la iban dejando, hasta que a mitad de los 80 una joven pareja de inmigrantes japoneses compro la casa. Los Yamamura esperaban un bebé y éste fue el objetivo de un plan de éstos espiritus.

La niña se convertiría en un medio de salida para escapar de su forma, poder salir y actuar a su voluntad.

Cuando la pequeña Aiko nació ya no era ella misma, era ella con todas esas almas y conciencias pensando en su interior. No tardó mucho en mostrar síntomas y sus padres empezaron a buscar ayuda profesional para ella desde muy temprana edad. Ella apenas tenía 4 años cuando los espiritus descubrieron que estaba apunto de ser internada en un centro psiquiátrico. Poco después ella misma hizo que sus progenitores se suicidaran.

Aiko fue a parar a un orfanato y en los años siguientes fue adoptada varias veces, pero “casualmente” siempre ocurría algo trágico en esas familias, y finalmente acabó internada en un psiquiátrico, donde ella y todas sus voces alimentaban aun más su ira por volver a estar encerrados.

Un día salió de allí gracias a Kaori con la cual hizo una gran amistad y que se convirtió durante aquella epoca en una gran influencia. Juntas hicieron algún destrozo y recuperaron la casa de Aiko, ya que los espiritus le tienen cierto apego inexplicable. Kaori la invitó despues a un viaje por japón para conocer “sus raices” y ambas se marcharon, pero poco tiempo después de llegar los espiritus torturaron a Aiko por haberse ido tan lejos de casa y no la dejaron hasta que volvió a Sunnydale, dejando a Kaori en japón.

Allí estuvo poco tiempo pues enseguida se metió en un lío en el hospital y tuvo que esconderse unos días fuera de Sunnydale hasta que hubiera algo más gordo que tuviera entretenida a la policía.

Fue entonces en algún pueblecito de California, mientras le cortaba lentamente un brazo a un señor borracho a la salida de un bar, porque éste había insinuado que podría hacer algo por él (?) y él acambio le daba unos dólares, cuando se encontró con los Barleth. Se cayeron bastante bien (????) y desde entonces andan viajando en coche por California, hasta que por insistencia de ella y algunos otros asuntos que los Barleth tienen que tratar, llegan a Sunnydale.

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